Prólogo
Ursula von der Leyen
Presidenta de la Comisión Europea
2025 fue un año de profundos cambios mundiales. Un año marcado por la guerra en nuestras fronteras y por una competencia creciente entre las potencias. No obstante, 2025 fue también un año de transformación para Europa, un año de claridad y resolución. En un mundo fragmentado y más volátil, Europa reconoció que debe asumir una mayor responsabilidad respecto de su futuro. 2025 también ha estado marcado por la independencia de Europa.
Fue un año en el que Europa eligió la responsabilidad en lugar de la vacilación, y la unidad en lugar de la fragmentación. La nueva Comisión Europea comenzó a trabajar seriamente, estableciendo un rumbo claro para los próximos años, un rumbo que protege la libertad y la prosperidad de Europa y garantiza que nuestra Unión pueda avanzar en un mundo más complejo.
El punto de partida fue asumir la responsabilidad de nuestra seguridad. Con el paquete «Preparación 2030», emprendimos el mayor aumento de la inversión europea en defensa de nuestra historia. Y seguimos apoyando firmemente a Ucrania, porque es allí donde empieza la seguridad de Europa. Obtuvimos financiación a largo plazo para apoyar al pueblo ucraniano y seguimos trabajando en pro de una paz justa y duradera. Al mismo tiempo, avanzamos en la adhesión de Ucrania a la Unión Europea, pues una Ucrania libre, democrática y próspera tiene su sitio en la UE.
Sabemos que la independencia solo es posible si se combina con la fortaleza económica. Así pues, guiados por la Brújula para la Competitividad, elaboramos políticas para impulsar la innovación y la prosperidad. Redujimos las cargas innecesarias para las empresas e invertimos en las tecnologías que definirán el futuro: desde la IA hasta la energía limpia. A través de la iniciativa «Elige Europa», estamos convirtiendo nuestro continente en el mejor lugar del mundo para la ciencia y la investigación. Además, estamos garantizando que la competitividad vaya acompañada de equidad, adoptando medidas para apoyar una vivienda y una energía más asequibles para todos los europeos.
En la escena mundial, Europa se mantuvo firme, defendiendo sus intereses y valores. Seguimos siendo el principal proveedor mundial de ayuda humanitaria, continuamos liderando la lucha contra el cambio climático y defendimos el comercio libre y justo con nuevos acuerdos emblemáticos.
Juntos, hemos situado a Europa en una senda más sólida. 2025 no fue el final de un viaje, sino un punto de inflexión. Al adentrarnos en 2026, seguiremos construyendo una Europa más segura, competitiva e independiente.
En este mundo más incierto, Europa seguirá estando a la altura de las circunstancias.
¡Larga vida a Europa!